Marriage

Marriage: It’s Not What You Think

We’ve been missing the whole point of marriage for a really long time. Sadly, we have passed our misconceptions of marriage down to the younger generations; which has led so many people to see their wedding day as the “happiest day of their life.”

I too, possessed many misconceptions regarding marriage for quite some time. I bought into all the romanticized, idolized and sentimentalized talk on marriage. Some of which was propelled (ironically) by the church culture I grew up in. For this same reason, I feel an urge to spare Christian singles from buying into the same lies I did.

I’ve gotten reactions like: “What can you possibly know about marriage? You’re not married. You wouldn’t understand.” Yet it’s precisely because I am not married that has driven me to learn as much as I can about marriage, so that I can prepare for it. I am well aware of the difference between theoretical and practical knowledge. Which is why I believe that as singles we should acquire all the theoretical knowledge we can now, that way we’ll know what to do when it comes time to put that knowledge into practice. And what better way to acquire that knowledge from none other than the source of all Truth, God’s Word.

We can’t go into marriage looking for something that it cannot give. Marriage will not fully satisfy you. Marriage will not be the answer to all your problems and character flaws. And it’s best we know this now. You will be severely disappointed if you get married thinking it will lead to your ultimate fulfillment and happiness.

In fact, marriage will expose many, if not all, your flaws. They don’t just magically go away on your wedding day. For instance, if you’re undisciplined as a single person, don’t expect to suddenly become disciplined once you have a ring on your finger. When you’re married and have someone that close to you, waking up next to them every single day, doing life with them, you can’t hide because marriage exposes all that you are. At first, everything may seem perfect but once the bliss and butterflies start to wear off, you’ll be able to see your spouse for who they really are. An imperfect and sinful human being. Just like you and me.

Sooner or later your spouse will see your flaws, shortcomings, failures and that “junk” you can kind of hide from others (family, friends, coworkers, social media, etc.) Marriage brings your imperfections to the surface. However, it is through this lifelong process, called marriage, that our weaknesses become exposed and help us see what we need to work on and grow at. I’ve heard some married people say they had flaws they considered not a “big deal” while being single, but it wasn’t until marriage that they realized how serious and harmful their flaws really were.

Marriage is a covenant that involves a commitment to one another for life. The vows you make are before God, your spouse, as well as other witnesses. With this commitment comes the inevitable reality that you will see and know your spouse, as well as, be seen and known by your spouse: the good, the bad, and the ugly. When this happens, there are one of two choices you can make. The first is that you can decide you don’t like what you see and so you find another person (which is so commonly seen today) OR the second option is to stay committed and view your marriage as an opportunity to grow and be transformed into the image of Christ.

I believe that deep down we fear being fully known. Being fully known means everything you are is exposed. Unmasking yourself for someone else to see all that you are can be a scary thought. That person will see your flaws, failures, sins, fears, insecurities. Everything. There’s fear in being rejected, fear in feeling unwanted and unloved. Yet this is exactly what makes marriage such a beautiful gift from God. Out of all the different types of relationships God created, He chose marriage to be the one to represent Christ’s relationship to the Church. (Read Ephesians 5:21-33) Marriage is God’s picture to us of how He’s like and His love for the Church. Knowing the worst about us, He still loves us the most. You will be most intimately known in marriage, as opposed to any other relationship (with the exception of our relationship with God). The power of a covenant relationship is that even when you see all that your spouse is and they see all that you are (physically, emotionally, spiritually, & mentally) you can both say to each other: “I see you. I still want you. I still love you and I am not going anywhere.” 

As a single girl myself, I believe that if we want to get married some day, we must know what to expect regarding marriage right off the bat. It’s time we do away with fairy tales and Hollywood’s cheap love and embrace God’s beautiful, unconditional and grace-filled design for marriage.

With love,

Evelyn Alcaraz ❤

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Matrimonio: No Es lo Que Piensas

No hemos entendido realmente el matrimonio durante mucho tiempo. Tristemente, hemos pasado nuestros conceptos erróneos acerca del matrimonio a las nuevas generaciones; y esto ha llevado a muchas personas a ver el día de su boda como el “día más feliz de su vida.”

Yo también tuve muchos conceptos erróneos sobre el matrimonio por mucho tiempo. Creí en todo el romanticismo y sentimentalismo que se le atribuye al matrimonio. Muchos de los cuales fueron propulsados ​​(irónicamente) por la cultura de la iglesia en la que crecí. Por esta misma razón siento la necesidad de evitar que los solteros cristianos crean las mismas mentiras que yo creí.

He recibido reacciones como: “¿Qué puedes saber acerca del matrimonio? No eres casada. No lo entenderías.” Sin embargo, es precisamente porque no estoy casada, que me ha llevado a aprender todo lo que pueda acerca del matrimonio para prepararme cuando lo esté. Sé que hay una gran diferencia entre conocimiento teórico y conocimiento práctico. Creo que como solteros debemos adquirir ahora todo el conocimiento teórico que podamos. De esa forma sabremos qué hacer cuando llegue el momento de poner ese conocimiento en práctica. Y qué mejor manera de adquirir ese conocimiento que de la fuente de toda Verdad, la Palabra de Dios.

No podemos entrar al matrimonio buscando algo que no puede dar. El matrimonio no te satisfará completamente. El matrimonio no será la respuesta a todos tus problemas y defectos de carácter. Y es mejor que sepamos esto ahora. Te sentirás muy decepcionado(a) si te casas pensando que el matrimonio traerá máxima satisfacción y felicidad.

De hecho, el matrimonio expone muchos, si no todos, tus defectos. No desaparecen por arte de magia el día de tu boda. Por ejemplo, si eres indisciplinado ahora como soltero, no esperes ser disciplinado una vez que tengas el anillo en tu dedo. Cuando estas casado y tienes a alguien tan cerca de ti, despertando a su lado todos los días, conviviendo a diario, no puedes esconderte porque el matrimonio expone todo lo que eres. Al principio, todo parece perfecto, pero una vez empiecen a desaparecer las mariposas, podrás ver a tu cónyuge como es en realidad. Un ser humano imperfecto y pecador. Igual que tú e igual que yo.

Tarde o temprano tu cónyuge verá tus fallas, tus fracasos y esa “basura” que puedes esconder de los demás (familia, amigos, compañeros de trabajo, redes sociales, etc.) El matrimonio saca a la luz todas tus imperfecciones. Sin embargo, es a través de este proceso, llamado matrimonio, que nuestras debilidades quedan expuestas y nos ayudan a ver en qué necesitamos trabajar y crecer. He oído personas casadas decir que tenían defectos estando solteros que consideraban “no muy graves”, pero no fue hasta el matrimonio que realmente se dieron cuenta de lo graves y dañinos que son estos defectos.

El matrimonio es un pacto que implica un compromiso mutuo de por vida. Los votos se hacen ante Dios, tu cónyuge, y también otros testigos. Con este compromiso también viene la inevitable realidad que verás y conocerás a tu cónyuge y tu cónyuge a ti: lo bueno, lo malo y lo feo. Cuando esto sucede, puedes tomar una de dos opciones. La primera es que puedes decidir que no te gusta lo que ves y entonces buscas a otra persona (que es lo que se ve tan comúnmente hoy en día) O la segunda opción es mantener ese compromiso y ver tu matrimonio como una oportunidad para crecer y ser transformado a la imagen de Cristo.

Creo que en el fondo tememos el hecho de ser conocidos completamente. Que alguien te conozca completamente significa que todo lo que eres está expuesto. Desenmascararte para que otra persona vea todo lo que eres puede ser un pensamiento aterrador. Esa persona verá tus defectos, fallas, pecados, miedos, inseguridades. Todo. Existe el temor a ser rechazado, el miedo a sentirse no amado. Sin embargo, esto es exactamente lo que hace que el matrimonio sea un regalo tan hermoso de Dios. De todas las diferentes relaciones que Dios creó, eligió el matrimonio para ser la representación entre Cristo y la Iglesia. (Lea Efesios 5: 21-33) El matrimonio es la imagen de Dios para nosotros de cómo es Él y su amor por la Iglesia. Conociendo lo peor de nosotros, Él aun nos ama. En comparación a cualquier otra relación (con la excepción de nuestra relación con Dios), el matrimonio es donde serás conocido más íntimamente. El poder de una relación de pacto es que, incluso cuando se ven el uno al otro y ven todo lo que son (físicamente, emocionalmente, espiritualmente y mentalmente), ambos puedan decirsen: “Te veo. Aun te deseo. Aun te amo y no me iré a ningún lado.”

Como soltera, creo que si queremos casarnos algún día, debemos saber qué esperar con respecto al matrimonio. Es hora de acabar con los cuentos de hadas y el amor barato de Hollywood y abrazar el hermoso diseño de Dios para el matrimonio.

Con amor,

Evelyn Alcaraz ❤

One thought on “Marriage: It’s Not What You Think

  1. That was a super article! Your insight and wisdom are so rare these days. I have been married nearly 21 years now, and it has taken me this long to get to where you are already! I took a marriage class in college in which I learned what you wrote– that marriage is a model of our relationship with God and how He loves us for life, no matter what.

    Thank you so much for writing this, because the world (and in particular, Christians) needs to understand this and realize that when we are married to a person, God sees as us married for life (as you stated). If we break that marriage vow with our spouse, then we have also broken our relationship with God through our sin. It is wonderful to know, though, that God loves us no matter what, even when we make mistakes and sin, so we can always pray to Him for help and He will never leave us. If only we could always do the same for our spouses! 🙂

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